Este será su disco de debut con su nueva denominación de Gretel. La artista londinense empezó muy joven en esto de la música, con tan solo 18 años publicó su primer trabajo con un sonido que podráimos definir como folk acústico gótico, "Slugeye", bajo el nombre de Maddy Bean. Tuvo varios proyectos acústicos, después decidió componer para una banda completa con un nuevo nombre inspirado en los Hermanos Grimm, Gretel Hänlyn ha ido ampliando sus propios límites sonoros hasta convertirse en una de las voces emergentes más cautivadoras del Reino Unido que destaca por su propuesta cruda, poética y oscuramente brillante, mientras explora temas como la feminidad, la performance y la conexión generacional.
“Tal vez nací con eso / Tal vez sea solo Maybelline”, canta Gretel, en un estribillo desesperado, que nos recuerda a PJ Harvey, con guitarras crudas y una voz cautivadora. Gretel tiene una gran capacidad para desarrollar ese pop teatral, sobre todos en su directos como en "Unbloom", su versión en vivo grabada en The Waiting Room, destaca su capacidad para convertir sus canciones en interpretaciones poderosas e inmersivas.
La canción combina guitarras crudas y texturizadas con la voz cautivadora de Gretel, oscilando entre la intimidad y la intensidad. Gretel ha forjado su propio espacio magnético en el panorama alternativo. Su obra se inspira en ese juego de inocencia y poder, a medio camino entre lo onírico y lo cotidiano, como demuestra en la retorcida "Darkness, be my friend".
Sus letras hablan del amor, desde muy diversas perspectivas. "Squish" es una crítica a la cultura moderna del ligue. "¿Qué pasó con el cortejo y las aventuras amorosas?", pregunta Gretel dice: 'Todo lo que quiero hacer es ahogarme en amor y dejar que me aplastes'. Y puedes lastimarme, pero al menos algo pasó". La propuesta de Gretel es muy interesante y la aparición de su disco nos alegrará el alma a muchos.