El trío formado por Kazu Makino y los hermanos Amedeo y Simone Pace continúa moviéndose por ese territorio en el que conviven el indie, el dream pop y las atmósferas más inquietantes. En "Blood Spilled" la voz de Kazu Makino vuelve a ser uno de los elementos fundamentales de una canción que avanza de manera contenida, hacia oscuros derroteros.
Hay cierta sensación de distancia y desencanto, pero también una belleza extraña en la manera en que la banda convierte esos sentimientos en música. Una nueva muestra del buen estado de forma de Blonde Redhead, capaces de seguir haciendo canciones personales y reconocibles sin necesidad de recurrir a fórmulas demasiado evidentes. "Blood Spilled" es un tema que publicaron hace unas semanas y que ha sido el que anunciaba el regreso del grupo, su nueva referencia desde "Sit Down For Dinner", publicado en 2023. Tres años hemos tenido que esperar.
"Blood Spilled" mantiene el sonido exuberante y atmosférico tan característico del trío. Su líder Kazu Makino, quien también se ha encargado de diseñar la portada del sencillo, ha comentado: "Los últimos años han sido para el mundo y para mí una temporada implacable de pérdida. Devastada a través de esta era, aprendí que la muerte significa el fin del cuerpo pero no del alma. Sigo conectada a aquellos que ya no forman parte de este mundo y a los espíritus que nunca formaron parte de este mundo. Les hablo y los escucho. Me muestran señales para hacerme saber que somos mucho más que nuestros cuerpos y, sobre todo, siento su amor. Hay personas que tienen tanto miedo a morir y a la descomposición que van en contra de sus propios intereses y de la ley de la naturaleza. Si bien sé que la muerte no es el final, también he llegado a reconocer el poder y la magia del cuerpo que alberga el alma".
La letra gira pues en torno a la muerte, el duelo y el vínculo con quienes ya no están. Makino canta sobre la "sangre derramada sobre el océano", se pregunta "¿Me abandonaste?" y acaba encontrando consuelo en la idea de un reencuentro: "algún día volveré a verte". Antes reivindica que "mi tiempo, mi dolor y mi alegría" pertenecen a esta vida "hasta que abandone este cuerpo".