Por fin Black Keys suenan sucios. Vuelven a la senda de lo que siempre tendrían que haber hecho. El dúo originario de Akron (EE.UU.) editan su sexto disco en los últimos siete años, aunque en realidad se trata del decimocuarto de su carrera. Dan Auerbach y Pat Carney han optado por recuperar el espíritu de discos como "El camino". Blues rock en esencia, con todos los músicos metidos en el estudio de grabación y con apenas retoques, para ofrecer esa crudeza que echábamos de menos.
El disco se basa en temas de sabor country, piezas originales de R.L. Burnside o Earl Hooker, releyendo "It’s a dream", de Neil Young, o "You got to lose", de George Thorogood u ofreciendo nuevo lustro a "She does it right", de Dr. Feelg, uno de los temas más acertados. Rock de auopistas infinitas, de paisajes aridos bajo un sol implacable, donde la voz de Auerbach suena sin freno, con riffs guitarreros que vuelven a ser acertados como en "Stop Arguing Over Me".
Prácticamente desde el espléndido "Turn Blue" (2014) los Black Keys se habían embarcado en un viaje sin rumbo prefijado, lanzaban muchos discos, pero sin la menor gracia, ni identidad. Por fin regresan a su esencia.