Flea tenía una deuda que le carcomía en su interior, el bajista tenía una deuda con el jazz y consigo mismo. No lo podía resisitir por más tiempo en su interior y tuvo que expulsarlo materializandolo en un disco que condesara sus vivencias y vibraciones más íntimas. Su pecado es "Honora", el bajista de Red Hot Chili Peppers debuta en solitario, recuperando su vieja pasión por la trompeta, con un disco que transita por los sonidos de un jazz que va de los clásicos a los sonidos más novedosos, recoge de aquí y de allá para crear su personal banda sonora. Para ello cuenta con la participación de amigos como Nick Cave, quien contribuye en "Wichita Lineman", una vieja canción country de Jimmy Webb; Thom Yorke, Warren Ellis y un grupo de músicos de lujo.
"Morning Cry", es el tema que más se acerca a los clásicos del be bop y el hard bop, a revoluciones añejas y reconocibles. Canciones propias como "A Plea" (Una súplica), con una letra entre la desolación y la esperanza y un arrebatador desarrollo musical, se combinan con versiones como Maggot Brain, que George Clinton registró en el tercer disco de Funkadelic; "Thinking Bont You", de Frank Ocean, y la muy versionada "Willow Weep For Me", escrita en 1932 por Ann Ronell. El disco se cierra con una pieza que hace honor a su título, "Free As I Want To Be", que resulta la más próxima al rock de todo el álbum, con Flea a la trompeta, Josh Jeff Parker a la guitarra y Josh Johnson al sintetizador Mog.
Es un disco curioso, sin lugar a dudas, muy distinto a su actividad con su banda habitual. Flea es un tipo inquieto. El jazz entró como un torrente en sus venas antes que el rock, el funky con músicos como George Clinton, Freddie Hubber o Charlie Parker. Evidentemente a los seguidores de RHCP no les va a interesar, pero no creo que eso a Flea le importe mucho. Pero es cierto que es un trabajo inspirador.
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