Todavía quedan bandas que entienden el rock como una herramienta para contar lo que sucede a su alrededor. Sin imposturas, sin discursos grandilocuentes y sin necesidad de esconderse detrás de una producción excesiva. Los catalanes Nadie Lo Quiere pertenecen a esa estirpe, un grupo de post-punk, proto-punk y garage originaria de Barcelona y activa dentro de la escena independiente. Su nuevo disco, "Todo por hacer", hace honor a su título: habla de incertidumbre, de caminos abiertos y de una generación que intenta encontrar su sitio mientras todo parece construido para ponérselo más difícil.
El nuevo EP está compuesto por 4 temas: "Paranoia", "Todo por hacer", "Una pena muy grande" y "120 mg". Las canciones combinan guitarras de clara vocación alternativa con melodías que entran con naturalidad. No buscan el estribillo inmediato a cualquier precio, sino construir un repertorio sólido que gana con las escuchas. Hay ecos del indie estatal de los últimos años, pero también una personalidad propia que evita caer en el simple ejercicio de nostalgia.
Las letras son uno de los puntos fuertes del álbum. Nadie Lo Quiere habla de relaciones, frustraciones y esperanza sin recurrir a frases hechas. Hay una mirada cotidiana que resulta fácil reconocer porque nace de experiencias comunes. Esa capacidad para convertir lo pequeño en algo universal es, probablemente, su mayor virtud.
"Todo por hacer" transmite además la sensación de estar interpretado por una banda de verdad, de esas que entienden el estudio como una prolongación del local de ensayo. Todo suena orgánico, con guitarras que empujan cuando deben hacerlo y una base rítmica que sostiene las canciones sin necesidad de artificios. Es un trabajo honesto, bien construido y con suficientes argumentos para confirmar que Nadie Lo Quiere tiene mucho recorrido por delante. En tiempos donde tantos lanzamientos discográficos duran lo que tarda en llegar la siguiente novedad, se agradecen álbumes que invitan a volver sobre ellos. Y eso, en realidad, es lo que diferencia a los discos que permanecen de los que simplemente pasan.