Westside Cowboy presentan su primer disco largo, “It Goes On”, un trabajo en el que el cuarteto de Manchester, ha experimentado una evolución significativa después de causar sensación con su EP de 2025, "This Better Be Something Great". Conocidos inicialmente por su sonido minimalista y por acuñar el género que ellos mismos denominan 'Britainicana', una mezcla de elementos country y rock indie. La banda ha madurado rápidamente, sus primeros temas dejaban entrever sus raíces country a través de la presencia ocasional del violín o de la guitarra de acero, aunque su verdadera energía nace de los ritmos contundentes, las guitarras de sonido cristalino y las armonías entrelazadas.
El cuarteto formado por Reuben Haycocks, Jimmy Bradbury, Aoife Anson-O’Connell y Paddy Murphy da un paso adelante sin perder esa manera directa y espontánea de entender el rock. Indie británico, folk, americana, power pop y algo de ese sonido de guitarras que nunca pasa de moda se mezclan en canciones como “Kick Stones (The Boys)”, “Dobro”, “Worried Age” o “Pin Up Boys”, dejando también espacio para momentos más tranquilos como “Patchwork” o “Take My Leaving As I Love You”.
El disco mantiene esa sensación de estar escuchando a una banda tocando junta en una sala, con guitarras nerviosas, baterías contundentes y unas armonías vocales que son una de sus principales señas de identidad. Suena espontáneo, imperfecto y cercano. Hay ecos de Velvet Underground, The Feelies o Parquet Courts, pero también de ese indie americano que busca melodías sencillas y canciones que funcionan especialmente bien cuando suben de intensidad.
“Kick Stones (The Boys)” abre el disco con guitarras aceleradas y un ritmo que enseguida nos mete en su universo, mientras que “Paperchains” juega con sonidos más luminosos. En el otro extremo encontramos canciones como “Coyote” o “Worried Age”, donde aparece una cara más reflexiva y melancólica, hablando de la ansiedad, la incertidumbre y la sensación de no saber muy bien hacia dónde dirigirse.
También merece la pena destacar “Pin Up Boys”, uno de los momentos más intensos del álbum, frente a temas más desnudos como “Patchwork” o “Take My Leaving As I Love You”, donde la banda deja más espacio a las guitarras y a las voces. Esa variedad hace que el disco no se quede únicamente en el típico ejercicio de revival guitarrero. Un debut que precisamente confirma que desde Manchester siguen apareciendo nuevas bandas dispuestas a darle una vuelta al rock de guitarras.
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