Dry Cleaning, la banda de post-punk del sur de Londres, acaban de editar su tercer álbum "Secret Love", en lo que se puede entender cono su disco de madurez. Un trabajo en el que han perfeccionado su fórmula de rock de vanguardia, punk y hardcore, con unas letras comprometidas y esa especial cadencia con la que canta su vocalista, Florence Shaw. Deslumbraron con su debut "New Long Leg" (2021), y después con el disco"Stumpwork" (2022), con su nueva obra ahondan en un estilo propio personal y reconocible. En esta ocasión han contado con la productora favorita del indie actual, la escocesa Cate Le Bon (Deerhunter, Wilco o Horsegirl), quien no abandona la composición propia ya que acaba de publicar su propio álbum, "Michelangelo Dying". "Secret Love" se gestó en sesiones repartidas entre el estudio The Loft de Jeff Tweedy en Chicago, los Sonic Studios de Dublín con miembros de Gilla Band, y en el Black Box en el Valle del Loira. La voz apática de Florence Shaw toma el protagonismo desde el que fue el primer adelanto del disco"Hit My Head All Day", un single rítmico de 6 minutos. "La letra se inspiró inicialmente en el uso de la desinformación en las redes sociales por parte de la extrema derecha. Hay personas poderosas que buscan influir en nuestro comportamiento para su propio beneficio, para que compremos ciertas cosas o votemos de cierta manera. Me resulta difícil leer las intenciones de la gente y decidir en quién confiar, incluso en la vida cotidiana. Es fácil caer bajo la influencia de un extraño siniestro que parece un amigo", explica la artista. El disco avanza por senderos de un crescendo hipnótico y arrollador. Mientras la forma de declamar de su cantante Florence Shaw nos atrapa entre esa falsa apatía y la intencionada sonoridad de la palabra vocalizada, mientras la electrizidad sonora se mueve entre el post-punk y el no wave. Es un álbum rico en matices, quizá el que más en sus ocho años de carrera, donde pueden sonar robustos como en la mencionada “Hit My Head All Day”, el paroxismo de “Cruise Ship Designer”, la oscura “Evil Evil Idiot”, donde nos cuentan la historia de una influencer que da consejos nutritivos sin tener ni idea de nada, Ese mismo poso post punk vuelve a aparecer en "I Need You" mirando al recuerdo de Joy Division, mientras que"Rocks" nos trae la influencia de Sonic Youth, todo acaba con el rock rotundo de "Joy". Atención a todos los vídeoclips publicados con bailarines invitados, no profesionales, y sumamente improvisados. Tienen su gracia.
El conjunto británico Dry Cleaning vuelve a sorprender con ese personal post-punk. Lo hace con un segundo disco aún mejor que su debut "New Long Leg" del año pasado, porque Stumpwork extiende y mejora sus cualidades, con canciones sugerentes marcado por ese fraseo entre susurrante y desganado, de Florence Shaw, por el que emergen esos incisivos riffs de guitarras y una base instrumental imprevisible. Me atrevo a decir que Dry Cleaning son el grupo heredero de la Velvet Underground. Su poesía es también eficaz porque aunque se mueve entre la ironía y lo enigmático, consiguen que surga la belleza en las cosas más triviales. Su interés por el absurdo funciona. Nada que ver por cierto con esa repulsiva portada. "Stumpwork" suena estupendo desde su primer tema con sonidos jazzy y vientos oscuros, "Anna calls from the artic" en la que cantan: "Nada funciona, todo es caro, y opaco, y privatizado". Aunque es el tercero, titulado"Gary Asbhy", uno de los mejores de su carrera, con la tierna historia de esa tortuga familiar tránsfuga. El cuarteto del sur de Londres ofrece canciones ricas en matices y detalles, otra cosa es que resulten comerciales, algo que intencionadamente han desechado. Cabe recordar que Dry Cleaning no es en absoluto una banda de rock, así que son capaces de ofrecernos en "Kwenchy Kups" sonidos radiantes y guitarras luminosas que recuerdan a Sonic Youth, al mismo tiempo que nos clavan versos inquietantes que hablan sobre alegrarse el día observando nutrias. Son capaces de pasar de lo más relajado a lo más estridente en "Stumpwork" u ofrecernos los estándares del post-punk más clásico en "Icebergs". Su afán de sorprendernos también llegará con "Hot Penny Day", con esos arreglos entre arábicos y jazzísticos de aspecto desértico. Dry Cleaning han conseguido un disco de consolidación inmediato que contiene humor, crítica política y hasta sensualidad, sin que su vocalista Florence Shaw se despeine en nigún momento.