El grupo escocés Primal Scream recalará hoy en Barcelona y en la Sala Zentral de Pamplona el próximo 7 de noviembre, en el marco de su gira europea de lanzamiento de su último álbum, un recopilatorio editado en mayo y que titularon "Maximun Rock 'n' Roll-The Singles". El grupo, que inició su andadura en Escocia en la década de los 80, repasará sus mejores temas. La gira empezó en noviembre en el O2 de Londres y, entre los temas que incluye destacan canciones como "Movin' On Up", "Loaded", "Rocks" y "Kill All Hippies", entre otras. Su último disco resultará muy adecuado para los que quieren descubrir a una banda imprescindible, otros pensarán que es una forma de recopilar algunos de sus mejpores temas, aunque suiempre habrá que recordar su mejor trabajo es un álbum histórico titulado "Screamadelica". Con su tercer disco, y fuertemente influenciados por el éxtasis, Primal Scream revolucionó el rock del momento al unirlo con la música dance. La portada del álbum hoy es todo un icono que terminó hasta en un sello de correos. Ninguna portada como la de este último representaría mejor lo que pasaba entonces en el mundo de la música, la revolución del acid house de finales de los ochenta, lo que en el Reino Unido se dio en llamar «el Segundo Verano del Amor».
Recordemos que en 1991 todos los astros se conjuraron para dar lugar a una de las cosechas de discos más apabullante de las últimas décadas, sino la que más. En aquellos doce meses se publicaron, entre otros, «Nevermind» de Nirvana, «Out of Time» de R.E.M., «Bandwagonesque» de Teenage Fanclub, «Weld» de Neil Young, «Blue Lines» de Massive Attack, «Hymns to the silence» de Van Morrison, «Loveless» de My Bloody Valentine, «Achtung baby» de U2 o «Screamadelica» de Primal Scream.
Durante las últimas tres décadas y media, Primal Scream lo ha abarcado todo, desde el pop psicodélico hasta el rock’n’roll degenerado; la queja eufórica o la oscuridad industrial. Por derecho propio se han convertido en parte del patrimonio musical británico. Lograron reconocimientos y premios, sobrevivieron al olvido de los narcóticos, el trauma personal y la muerte de su guitarrista Robert «Throb» Young, pero en ningún momento han dejado de sonar como Primal Scream. Y siempre han creado grandes singles
Con "Screamadelica" (1991) la banda escocesa abrazó la cultura rave y definió una nueva psicodelia entroncada con el éxtasis. En "Give Out But Don't Give Up" (1994) y "Riot City Blues" (2006) se dejó seducir por el rock retro de influjo norteamericano, y en Vanishing Point "(1997), "XTRMNTR"(2000) y "Evil Heat" (2002) entregó un punk rock electrónico y combativo con el que también desarrolló sus mejores directos. A partir de "Riot City Blues" se ha evidenciado un bajón creativo con los casi ignorados "Beautiful Future" (2008), "More Light" (2013) y "Chaosmosis" (2016).